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viernes, 11 de marzo de 2011

Etgar Keret y algunas de sus obras

Etgar Keret con su esposa, Shira Geffen.

Su primera obra literaria fue “Tzinorot” (Tuberías, en 1992); era una recopilación de cuentos cortos que no tuvo mucho éxito.

En 1993 publicó Entebbe: El Musical, obra que escribió junto con Jonathan Bar Giora, y por el que ganó un premio en el Festival Alternativo de Akko. Después de este escribió Ga´aguai Le Kissinger (Extrañando a Kissinger) en 1994, obra que tuvo mucho éxito.

Además, ha realizado varias colaboraciones con artistas gráficos. En 1999 varios de sus cuentos fueron traducidos en inglés y adaptados como “novelas gráficas”, titulado “Jetlag”.

En el cine, tiene varias colaboraciones en guiones para la televisión y el cine. Su primera película como director fue llamado “Malka corazón rojo” en 1996, por el que ganó el premio máximo de la Academia de Cine Israelí, que en Estados Unidos sería el Oscar a la mejor película, y también ganó el Festival Internacional de Academias de Cine en Munich, Alemania. Sin embargo, su mejor película fue en 2007, cuando por “Medusas” ganó el premio Cámara de Oro a la Mejor Ópera Prima en Cannes.

Mira la cápsula de Etgar Keret en Imaginantes*.

Por: Imaginantes*.

jueves, 10 de marzo de 2011

Tuyo, hipócritamente: Etgar Keret

Etgar Keret y su esposa, Shira Geffen. Fuente: Internet.

Cuenta Etgar Keret que de chico disfrutaba mucho la Semana del Libro Hebreo, pero no le gustaba que un extraño firmara su libro pues no sentía q el haber escrito el libro le daba derecho a escribir en su copia privada, sobretodo si tenía fea letra, como la de un farmacéutico, o si escribía palabras raras que tenías que buscar en el diccionario para descubrir que quería decir “disfrutar”.

Ahora que han pasado los años y el propio Etgar Keret es el que está del otro lado de la mesa firmando libros, sigue disfrutando de la Semana del Libro Hebreo, pero le cuesta trabajo escribir una dedicatoria para un desconocido., ya que antes sólo firmaba los libros que le regalaba a la gente que conocía.

Entonces, un día se encontró en la extraña situación de tener que dedicar libros para personas que ellos mismos se habían comprado el libro… ¿qué le puedes escribir en el libro de alguien que puede ser desde un asesino en serie hasta una persona común y corriente? “En la amistad” raya en la falsedad. “Con admiración” No es creíble. “Mejores deseos” suena muy paternal, y “Espero que te guste mi libro” Suena muy presumido.

Así que en la última noche de su primera Semana del Libro Hebreo inventó su propio género: dedicatorias de libros ficticias. Si los libros eran pura ficción, ¿por qué las dedicatorias habrían de ser verdaderas?

“Para Danny, que me salvó la vida en el río Litani. Si no hubieras hecho ese torniquete, no estaría yo firmando ningún libro.”
“Para Mickey. Tu madre llamó y le colgué. Espero que no te atrevas a aparecerte nunca más por aquí.”
“Para Sinaí. Esta noche llegaré tarde a casa, pero dejé comida en el congelador.”
“Para Ferge. ¿Dónde están las diez libras que te presté? Dijiste dos días y hace más de un mes. Sigo esperando.”
"Para Tziki. Admido que me he portado como un imbécil. Pero si tu hermana me puede perdonar, tu también puedes.”
“Para Avram. No me importa lo que digan las pruebas de laboratorio, para mí siempre serás mi padre.”

En retrospectiva, y después de un golpe en la cara que le dieron por la última dedicatoria, supone que no debería haberle escrito a ese tipo alto con corte de marinero en el libro que le compró a su novia: “Bosnat, aunque estés con otro tipo ahora, ambos sabemos que regresarás a mi al final.” Pudo haber reaccionado de manera civil en ligar de física. De cualquier manera, aprendió su lección, aunque dolorosa, y desde entonces, durante la Semana del Libro Hebreo, no importa cuánto le den ganas de escribir dedicatorias ficticias para un tal Dudi o Shlomi, para que la próxima vez que lea sobre él no sea en una carta de un abogado, hace una respiración profunda y mejor garabatea “Mis mejores deseos”. Aburrido tal vez, pero mucho mejor en la cara.

Así que, si ese tipo Bosmat leyó esto, quiere que sepa que está profundamente arrepentido y le quisiera ofrecer sus más sinceras disculpas. Y si por casualidad Feige está leyendo esto, Etgar Keret sigue esperando esas diez libras.

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Por: Imaginantes*.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Las costumbres de Etgar Keret

Etgar Keret y su hijo, Lev. Fuente: Internet.

La vida de Etgar Keret es un poco enredada, lo que se ve reflejado en sus libros; Sin embargo, cuenta que el tener un hijo lo ha acostumbrado a levantarse a la misma hora todos los días para llevarlo al kinder.

Pero antes de la llegada de su hijo, Lev, Etgar no estaba acostumbrado a las rutinas; comenta que cuando tenía su departamento de soltero, cada noche dormía en un lugar diferente… en el sofá por ejemplo, y a alguna vez hasta el balcón le sirvió de cama.

“Es probable que una persona más organizada escriba novelas, pero cuando eres desordenado te inclinas más por los cuentos porque son como una explosión, no son resultado de un proceso continuo”, dice Etgar.

Además, tampoco tiene la costumbre de escribir diario, como muchos escritores lo hacen. Incluso pueden pasar hasta meses sin que escriba nada, y además cuando por fin lo hace, tiene que ser en una computadora, por que no entiende su propia letra.

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martes, 8 de marzo de 2011

Etgar Keret y su familia

Etgar Keret. Fuente: Internet.

La familia de Keret tiene una historia diferente: sus abuelos y bisabuelos fueron asesinados, ninguno falleció de causas naurales; “Tiene que ver con que no siempre entendemos la situación que nos rodea y por lo tanto no actuamos en función de ella.”

Tenía un bisabuelo judío que vivía en Rusia, y en una ocasión en que viajaba en un tren, calló a un grupo de cosacos ebrios por que no lo dejaban concentrarse en su lectura; ese fue el motivo por el que lo asesinaron.

Cuenta también la historia de su hermano, quien fue el único soldado en la historia del ejército de Israel en ser llevado a juicio por practicar paganismo, y fue encontrado culpable.

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jueves, 3 de marzo de 2011

Etgar Keret y sus lectores

Etgar Keret. Fuente: Internet.

En Israel, los escritores son vistos como profetas, como líderes espirituales; se piensa que están sobre un pedestal y por lo tanto, no hay una relación personal entre el narrador y el lector. Etgar Keret ha quebrantado esa costumbre, y es por eso que tiene tantos seguidores jóvenes en su país.

“Para muchos jóvenes fue una nueva experiencia encontrarse con un escritor que se presenta tan trastornado como ellos, que tiene los mismos problemas que ellos. Estaban habituados a que el escritor fuera un maestro o un padre, no un amigo.

“No estoy seguro si soy un buen amigo de mis lectores, pero intento serlo.”

Etgar Keret admite ser tan disfuncional como los personajes de sus cuentos.

“Usualmente uno escribe del mundo que conoce y me temo que soy una persona a la que le cuesta trabajo integrarse”.

El escritor creció en un barrio donde había muchos asesinos, es por eso que considera que la ironía y el humor son mecanismos de supervivencia que usa en sus cuentos y en su vida diaria; “Tiene un humor entre Woody Allen y Lenny Bruce.” dice la gente.

Es hijo de dos sobrevivientes del Holocausto; tiene una hermana ultra-Ortodoxa y un hermano anarquista, así que no es de asombrar que su trabajo sea sin ideología alguna.

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Frases de Etgar Keret parte 2

Etgar Keret. Fuente: Internet.

“Se sintió lleno de una sustancia densa y amarga que le bloqueaba el pecho, y no era pesadumbre; Después de todos estos años, la vida ahora le parecía más bien una trampa, un laberinto, ni siquiera un laberinto, sólo un cuarto de puras paredes, sin puerta.”

“Incluso como un joven, sabía que mi familia era como una planta. Arráncala, y se marchitaría. Arráncala de raíz, y se moriría. Pero déjala desarrollarse en la tierra, sin tocarla, y la cuidarían los dioses y los vientos. Nace con el suelo y vivirá mientras viva el suelo.”

“Los conejos se reproducen. Hoy en día todo es sobre las tortugas. Diles que es un Ninja, y enloquecerán.”

“Tal vez en el régimen general de las cosas no podía encontrarle ningún sentido a la vida, pero en menor escala estaba bien. No siempre, pero gran parte del tiempo.”

“…pero me sentía entonces de la misma manera que sentía Nicky, que estaba obteniendo más vida. No necesariamente una vida mejor, no una vida más prometedora de la que tenía antes. Pero como pensaba que esta vida era aparte de y no en lugar de, lo devoré sin pensarlo un segundo.”

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Frases de Etgar Keret parte 1

Etgar Keret. Fuente: Internet.

“Hay dos tipos de personas: los que les gusta dormir junto a la pared, y los que les gusta dormir junto a personas que los van a tirar de la cama.”

“Por tres meses, una persona se sienta y te mira, imaginado un beso.”

“Su cuerpo estaba totalmente sin movimiento, excepto sus alas, que seguían aleteando un poco, como cuando alguien muere. Fue cuando realmente entendió que de todo lo que el ángel le había dicho, nada era verdad. Que ni siquiera era un ángel, sólo un mentiroso con alas.”

“De acuerdo a la teoría de Gur sobre el aburrimiento, todo lo que sucede en el mundo hoy es a causa del aburrimiento; el amor, la guerra, los inventos, las chimeneas falsas –noventa- y cinco por ciento de todo esto es puro aburrimiento.”

“Una palabra es mucho.”

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miércoles, 2 de marzo de 2011

Extrañando a Kissinger, por Etgar Keret

Portada de Extrañando a Kissinger, por Etgar Keret. Fuente: Internet.

Etgar Keret tiene un humor muy único y personal; En “Extrañando a Kissinger” (1994), un libro que es un conjunto de cinco pequeños relatos, inventa un mundo en cada uno totalmente distinto a los demás. Hay misterio, se podría decir que hasta laberintos en cada historia, pero cada uno consigue llegarle al lector en lo más profundo de su ser, al grado de que, al terminar de leer una historia, uno no sabe si está leyendo un libro o su propio diario de vida.

El encanto de este libro reside en la agilidad de la prosa y casi nula de expresión; en las referencias populares y no literarias; no en las palabras sino en lo que se omite; además, no tiene relatos novelescos, no hay melodrama ni discursos psicológicos o humanistas. Ampliamente recomendable.

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martes, 1 de marzo de 2011

Etgar Keret

Etgar Keret. Fuente: Internet.

Etgar Keret nace el 20 de agosto de 1967; es guinista de televisión, colaborador del diario “Ha-ir”, cineasta y profesor del Departamento de Cine y Televisión de la Universidad de Tel-Aviv; sin embargo, su actividad como escritor de cuentos cortos es la más elogiada. Su primera obra fue “Tuberías”, escrita en 1992, en la que suele combinar, con un lenguaje sencillo, el humor negro, surrealismo y ciertas cosas de la vida común con referencias infantiles y descripciones un tanto grotescas.

Ha escrito una novela, tres cómics y varios libros de relatos; todos, hasta ahora, han batido récords de ventas en Israel. Además, obtuvo el máximo galardón de la Academia de Cine Israelí con “Malka, corazón rojo”, y el Premio Cámara de Oro a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Cannes por “Medusas”, filme que codirigió junto a su esposa, Shira Geffen.

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